Proyecto desarrollado en 14 comunidades mayas con alto grado de marginación, dirigido al fomento del desarrollo sostenible, la mejora de la salud y la soberanía alimentaria. Integró la instalación de biodigestores con el manejo de desechos orgánicos de ganado, técnicas agroforestales y producción de alimentos vinculados a la regeneración de suelos. Una fase complementaria del proyecto resultó en la elaboración del libro El Dragón del Nuevo Fuego: biodigestor y sostenibilidad, incorporado al programa educativo de las escuelas de las comunidades mediante alianza con la Sección para la Educación Indígena de la SEP Yucatán.